“Son numerosos los grupos que hoy forman la Familia Salesiana; pero constituyen un solo organismo vital”.
Así se explican las coincidencias de cada uno con los demás y las diferencias recíprocas. Ante todo, hacen más eficaz su testimonio y más convincente el anuncio del Evangelio, la penetración del espíritu de las bienaventuranzas en el mundo y el amor educativo a los más necesitados. Además, viven una caridad pastoral más intensa, ayudando a todos a contribuir a la tarea educativa y salvífica de los jóvenes y del pueblo y a sostenerla. Por último, cultivan los rasgos característicos de cada grupo, haciendo crecer la identidad en la comunión” (Identidad de la comunión en la Familia Salesiana, art. 3º.)